La industria de la construcción se muestra optimista ante la entrada del nuevo gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, pues cree que se puede tener una mayor participación respecto a la anterior administración, para resolver deficiencias de infraestructura detectadas en el país. De acuerdo con Luis Méndez Jaled, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), el nearshoring en México puede ser un catalizador para este sector, debido a que exige emplear y modernizar la infraestructura, la logística de comunicaciones de transportes y detonar obras de energía, agua, movilidad urbana y de vivienda.
EL ECONOMISTA

Leave a Reply